viernes, 5 de julio de 2013

Te quiero

Te quiero porque te quiero, y porque quiero quererte. Te quería antes de quererte y te seguiré queriendo si algún día dejo de quererte. Y es que no puedo dejar de quererte aunque quisiera quererlo, pero es que ni quiero quererlo ni dejaré de quererte aunque tú quieras quererlo. Te quiero porque eres único, y porque eres mi querer queriendo.

Una mirada interior.

Cuando todas las tinieblas de tu vida dejen pasar las luces del alba, cuando el arco iris sea un símil de tu sonrisa en tiempos de tristeza, cuando todas las advertencias de esos cuchillos en tu espalda te hagan aún más cercano a los corazones de aquellos que intentan destruirte, y cuando la vida deje de ponerte de frente a esos que se creen en poder de la verdad, solo entonces entenderás todo lo que he tenido que pasar hasta poder cruzar esas selvas de espinas venenosas, esas lenguas bífidas que murmuran detrás de las cortinas oscuras de sus corazones hasta hacerte creer que eras tú. Nada es fácil en el camino que nos conduce a la búsqueda del grial de la felicidad. Pero la meta del equilibrio emocional y humano es la fantasía que todos esos que hablan de indecencia y anomalía no podrán llegar a conseguir nunca. Son tarados emocionales aquellos que no aceptan la felicidad en la diferencia del otro. Una vez vi brillar unos ojos en la oscuridad, y me enamoré de ellos. Alguien me preguntó: ¿ y si no fueran los de la persona que buscas?. Toda persona de buen corazón tiene esos ojos, esa mirada; cuanto más limpio tenga su corazón, más limpia será su mirada. ¿Has salido alguna noche de verano a mirar las estrellas? Ellas son miradas de otros tiempos que han quedado atrapadas en la retina de todos los que las miramos, miradas brillantes que nos hacen felices con solo un rayo del fuego que en realidad las consume. Nos hacen felices mientras ellas van muriendo. Todos estamos solos en esos momentos de introspección, momentos en los que quizás veamos cosas nuestras, muy ocultas, que no nos gustan nada. Sin embargo, es el momento donde más cerca estamos de llegar a ese conspicuo momento de ser nosotros. Es el momento de encender una vela por aquellos que no dejan ser felices a los demás porque no son sus iguales.